…por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia. Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde …

Julio Cortázar

1 de noviembre de 2012

Una nube rosada




3 comentarios:

  1. Qué buena!!! Y qué rico!!! Me encantaban las nubes estas, un poco empalagosas eso sí, pero de vez en cuando me comía una...
    Besito

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    1. Yo debo confesar que, cada tanto, también me como una...¡es tan linda la sensación de ese algodón azucarado (con un dejo acaramelado) deshaciéndose en la boca!...

      Besos, Eva :)

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