…por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia. Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde …

Julio Cortázar

16 de noviembre de 2012

El viaje














4 comentarios:

  1. Oh! ciertos atardeceres... deliciosos...

    Besos guapa!

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    1. Es un momento del día glorioso, un regalo.

      Beso, beso!

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  2. Hermosa serie, Betina! me encanatan! especialmente la última!
    Un beso

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